jueves, 4 de abril de 2013

Se acabó lo bueno


La verdad es que necesitaba estos días de vacaciones, desconectar del trabajo y dedicarme a otras cosas y algún rato a no hacer nada.  Cambiar de aires, aunque esta primavera no nos está dando tregua y nos amenaza cada dos por tres con lluvia.  Puede arruinarnos un paseo, pero nos acomodamos en el sofá al calorcito de la chimenea y a disfrutar de un buen libro o a acolchar la última labor entre manos, o una siesta que nos recarga las pilas.

Los más madrugadores del jardín, los crotos
 



Labor esperando su acolchado
Esta es la manta ideal para enroscarse para la siesta. La acabé este verano y no había tenido muchas oportunidades de usarla. Al peque le encanta.



Un paseo por el bosque, parece otoño, todavía está todo lleno de hojas y no han brotado las flores, aquí todo viene un poco más retrasado, pero vale la pena. Hay lugares donde hay nieve. Y  hay agua por todas partes.
 Las vistas desde la ventana 


Rincones de paz y tranquilidad, mucha tranquilidad



Y después del paseo…al calor del hogar.
Para muchos sería un aburrimiento, pero la verdad no echo de menos ni los coches ni las aglomeraciones de gente, ni tener que madrugar para ir a trabajar, ni horarios establecidos, aquí llego, me quito el reloj y a ¡vivir!!!
¡Pero se acabó!!!!

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