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domingo, 10 de enero de 2016

La Rosa de Marruecos

Esta es la entrada que más me ha costado escribir. Tendría que haber sido hace tiempo y hubiese tenido otro carácter y hubiese sido con alegría, pero hoy es con una profunda tristeza, mucho dolor y lágrimas en los ojos.
Hace un año una estupenda compañera que llego a ser amiga, porque con ella no podía ser de otra manera hizo un viaje a Marruecos, un país que amaba, gracias a otro buen amigo del que nos hablaba con profundo cariño y con él se recorrió todos los zocos y mercadillos para encontrarme las cosas que le encargue: aceite de argán, de nigella, jabón negro.... y me trajo un estupendo aceite de rosas y agua de rosas.
Durante todo este tiempo, por múltiples razones los aceites no los había utilizado y estaban guardados como oro en paño. Era mi pequeño tesoro. No se si el destino o porque tenía que ser así hasta estas fiestas con tiempo y ya sin crema que utilizar decidí utilizar las que ella me había traído y así darle la sorpresa y contarle una vez que nos viesemos después de su vuelta de su otro maravilloso viaje a China, teníamos tanto que contarnos, sobre todo ella, sus aventuras y vivencias de un viaje que se hizo esperar pero que valió la pena. 
Pero eso ya no va a poder ser, la mala suerte, un accidente y una vida truncada y muchas, las de todos los que la conocíamos y queríamos, afectadas para siempre de un gran vacío, huérfanos de su sonrisa perenne y de una gran persona. Si la entrada  la hubiese hecho antes solo tendría para ella gratitud y alegría que ella irradiaba a raudales, por mal que fueran las cosas.
Cuando nos hubiésemos reencontrado este jueves, después de un fuerte abrazo y escuchar tus aventuras, te hubiese dicho que es con mucho la mejor crema que he hecho y no lo digo yo, otra persona que la ha probado y que es bastante crítico también lo dice. 


Tiene una textura aterciopelada y así deja la piel, sin sensación grasa.
Es una crema sencilla, con aceite de rosas, argán, agua de rosas que también me trajo de Marruecos y que huele estupendamente igual que el aceite de rosas y Fucocert, un activo natural compuesto por polisacáridos que tienen propiedades hidratantes, calmantes y reestructurantes, además anti-envejecimiento estimulando las sirtuinas, enzimas "de la longevidad celular".




Va por ti, mi niña. Por todo lo que disfrute a tu lado y que ojalá fuese mucho más.... Nunca te olvidaré.